abril 4, 2025

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¿Por qué hay un brote de sarampión en Texas y cómo afecta a México?

CDMX

Fuente: excelsior.com

Texas enfrenta su peor brote de sarampión en más de 30 años, con al menos 124 casos confirmados desde finales de enero y al menos un menor fallecido. La propagación del virus ha generado preocupación entre los expertos en salud pública, quienes señalan la disminución de las tasas de vacunación como un factor clave. El brote ha afectado principalmente a niños y adolescentes no vacunados, con un primer fallecimiento registrado esta semana.

El aumento de casos también ha generado presión sobre los hospitales, que han tenido que habilitar más áreas de aislamiento para evitar una mayor propagación. El Departamento de Salud Pública de Texas informó que varios pacientes han requerido hospitalización debido a complicaciones como neumonía y encefalitis, condiciones graves que pueden derivar del sarampión.

¿Cómo comenzó el brote y por qué se está propagando rápido?

El condado de Gaines, ubicado en el oeste de Texas, se ha convertido en el epicentro de la epidemia. Esta región alberga una numerosa comunidad menonita, cuyas tasas de vacunación han sido históricamente bajas debido a creencias religiosas y desinformación.

Según datos estatales, solo el 82% de la población del condado ha recibido la vacuna triple vírica (MMR, por sus siglas en inglés), que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Esta cifra está muy por debajo del umbral del 95% recomendado por los expertos para prevenir brotes. La falta de inmunización ha facilitado la rápida propagación del virus, afectando principalmente a niños y adolescentes no vacunados.

Las autoridades creen que el brote comenzó en esta comunidad y se ha extendido a condados vecinos, como Terry, Dawson y Yoakum, además de cruzar la frontera con Nuevo México, donde se han registrado al menos nueve casos. La movilidad de las personas y la falta de controles sanitarios estrictos han sido factores determinantes en la expansión de la enfermedad.

El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas conocidas. Puede transmitirse por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda, y el virus puede permanecer activo en espacios cerrados durante hasta dos horas después de que la persona contagiada haya salido de la habitación. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), cada persona infectada puede transmitir la enfermedad a entre 12 y 18 personas más si no están vacunadas.

Además, el sarampión tiene un período de incubación de hasta 14 días, lo que significa que una persona puede estar propagando el virus sin presentar síntomas evidentes. Esta característica ha complicado la detección temprana y ha permitido que el brote se extienda antes de que se tomen medidas preventivas efectivas.

¿Qué están haciendo las autoridades?

Las autoridades de salud de Texas han intensificado los llamados a la vacunación. En Lubbock, por ejemplo, se han abierto clínicas de inmunización donde se ha vacunado a un centenar de personas en las últimas dos semanas. Sin embargo, los esfuerzos han encontrado resistencia en algunas comunidades, en parte debido a la proliferación de información errónea sobre las vacunas. El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., ha generado polémica al minimizar el brote.

    “Los funcionarios federales de salud están observando el brote”, declaró, sin mencionar estrategias específicas para detener la propagación. En el pasado, Kennedy ha expresado escepticismo sobre las vacunas y ha argumentado que “los brotes de sarampión se han fabricado para crear miedo”, lo que ha alimentado teorías conspirativas.

A pesar de la postura de algunos funcionarios, los hospitales y centros de salud han intensificado las campañas informativas y han reforzado las recomendaciones de vacunación, particularmente entre los grupos más vulnerables. También se han implementado restricciones en escuelas y guarderías, exigiendo pruebas de inmunización para asistir a clases.

¿Cómo afecta este brote de sarampión en México? ¿Me enfermo si estoy vacunado?

Aunque el brote se está produciendo en zonas de Texas donde la comunidad latina —principalmente la mexicana— tiene menor peso poblacional, el brote es preocupante por varias razones… principalmente para quienes no se han vacunado:

    Riesgo de expansión: Con los viajes entre estados y la posibilidad de exposición en aeropuertos, el sarampión podría extenderse rápidamente a otras regiones del país.

    Disminución de la inmunidad colectiva: Si las tasas de vacunación siguen bajando, más comunidades quedarán vulnerables a futuros brotes.

    Peligro para personas no vacunadas: Bebés menores de un año, personas con sistemas inmunológicos debilitados y aquellos que no pueden recibir la vacuna por razones médicas están en mayor riesgo de complicaciones graves, como neumonía o encefalitis.

    Impacto en los sistemas de salud: Un aumento en los casos de sarampión podría sobrecargar hospitales y recursos médicos, afectando la capacidad de respuesta ante otras emergencias sanitarias.

En el caso de México, se pueden registrar contagios de sarampión plenamente importados, como el caso de una menor estadunidense en Oaxaca.

La mejor manera de prevenir el sarampión es asegurarse de estar vacunado. Según los CDC, dos dosis de la vacuna MMR tienen una efectividad superior al 97% para prevenir la enfermedad, un rango mínimo de contagio. En caso de exposición al virus, se recomienda buscar atención médica de inmediato y evitar el contacto con otras personas para prevenir la propagación.

Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, tos, congestión nasal y ojos rojos, seguidos de la aparición de una erupción rojiza que se extiende desde la cara al resto del cuerpo. También es recomendable evitar viajes a zonas con brotes activos y tomar precauciones adicionales en lugares concurridos. Si tienes niños pequeños, asegúrate de que reciban su primera dosis de la vacuna a los 12 meses y la segunda entre los 4 y 6 años.

El sarampión fue declarado eliminado en Estados Unidos en el año 2000, pero su reaparición es una advertencia sobre los peligros de la baja vacunación. Según el Dr. David Higgins, experto en medicina preventiva, “cada brote, enfermedad, hospitalización y muerte es una tragedia, porque se puede prevenir completamente con esas vacunas”.